Patrimonio:
Por la parte económica, podemos decir que el patrimonio es “el conjunto de
bienes, derechos y obligaciones que una persona, un grupo de personas o una
empresa posee y utiliza para alcanzar sus objetivos” (Sánchez Galán, 2016). En
este sentido, puede entenderse como sus recursos y el uso que se le da. Si nos
enfocamos en la parte ligada a lo contable -y esta es la parte que nos
interesa- definiríamos el patrimonio como la resta entre los activos menos los
pasivos, es decir, los recursos que generan beneficios menos las obligaciones y
deudas que tiene la empresa.
Una característica importante del patrimonio es que debe ser
cuantificable, o sea, debe ser posible medirlo, normalmente por unidades
monetarias.
Una empresa saludable es aquella cuyo patrimonio neto va
aumentando al transcurrir el tiempo, caso contrario, si su patrimonio neto es
cero, todo lo que posee esta es conseguido mediante deuda y si se encuentra
negativo, podemos concluir que no es una empresa confiable, puesto que está en
camino a la falta de liquidez.
Patrimonio
bruto: Es la totalidad de los derechos y bienes que están a nombre de la
entidad, pero sin tomar en cuenta si se debe una parte o todo el valor de
estos.
Patrimonio
líquido: A diferencia del patrimonio bruto, el patrimonio líquido es el
resultado de la ecuación patrimonial, que no es más que la diferencia de los
activos y los pasivos.
0 Comentarios